Quiénes somos

creciclando lo formamos un grupo de amigos que nos conocemos desde la Universidad. Ha llovido bastante desde entonces y a nuestras vidas se han ido sumando nuestros hijos. 

Desde que llegaron los niños el trasiego de bolsas y trastos entre unos y otros ha sido constante: la ropa que se había quedado pequeña, la silla para el coche, aquel esterilizador de regalo que nunca se llegó a estrenar... 

Nos hemos ido prestando de todo intentando, unos, deshacerse de cosas que ya no iban a necesitar y, otros, buscando ahorrarse un dinero y no comprar a lo tonto. El que entrega la bolsa se siente aliviado de habérsela quitado de encima y con la conciencia tranquila por estar dando una segunda oportunidad a cosas que están en perfecto estado; para el que la recibe, la bolsa es un regalo y, desde luego, un ahorro.

Y así ha ido pasando el tiempo hasta que nos decidimos a ampliar esta red casera y crear una gran bolsa común en internet, multiplicando las posibilidades de beneficiarnos todos. Pensamos que este sistema de intercambio le interesaría a más gente, que internet suponía una plataforma perfecta y que funcionaría si se mostraba sobre una web sencilla que nos pusiera a todos en contacto. 

Nuestro propósito es reutilizar y compartir, no solo objetos, sino también experiencias e información que nos sean de utilidad y nos ahorren tiempo y dinero.

¿Te unes?


No tires nada y a la hora de comprar... usa la cabeza.

Estamos asistiendo a un cambio de mentalidad. Ya no vale mirar para otro lado. Muy al contrario ahora tenemos que poner los dos pies sobre la tierra y preguntarnos ¿a dónde va todo lo que tiro? ¿Necesito tantas cosas? Y sobre todo, ¿las necesito nuevas? 

Se acabó la cultura del usar y tirar.

Reciclamos para salvar a este planeta del exceso de residuos que generamos, para limitar el consumo de energía y el saqueo de los recursos naturales cada vez más limitados. Reciclamos porque ha llegado la hora de dejar de consumir desaforadamente sin pensar en las consecuencias. Y, además, podemos ahorrar con ello. 

En esta época de crisis, debemos darle a todo lo que nos rodea y, por qué no, a nosotros mismos, una nueva oportunidad. Ha llegado el momento de darle la vuelta a lo que creíamos y empezar a pensar que aquello que ya no nos sirve puede tener para otro un gran valor. Viéndolo así, también es gratificante pensar que podemos ayudar a otras personas, que formamos una red, que estamos conectados.

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